Desde participar en la generación de electricidad sin contaminación hasta la producción de poderosos antioxidantes, las algas tienen propiedades que las hacen muy valiosas para la humanidad, muchas de las cuales sólo se conocen a nivel de laboratorio.
La misma ansiedad que el chico de “La compuerta número 12”, Pablo, sintió al bajar por primera vez a la mina, llena la jaula en la que descienden quienes visitan el Chiflón del Diablo. Claro que en vez de aferrarse a las piernas de su padre los turistas cubren el susto con bromas y cuchicheos. Apretados en un pequeño espacio se identifica inmediatamente a los santiaguinos que comparan la jaula que baja a gran velocidad con el Transantiago. “Aquí se está más cómodo”, aseguran. El Chiflón del Diablo, antes conocido como Chiflón Carlos, yace bajo sus pies al salir del ascensor, pero no son los cansados mineros los que transitan día a día por él, son los turistas que, llegados de todas partes del país e, incluso, del mundo, recorren las galerías en grupos de 40 personas en esta época del año, totalizando 400 visitas diarias. Así lo asegura el administrador del Chiflón, Patricio Vallejos, quien sostiene que este año ha aumentado considerablemente la afluencia de público, gracias a la situac...